El volumen de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) a nivel global ha aumentado en lo que va de 2025, siguiendo la tendencia iniciada en 2024, y todo apunta a que continuará creciendo en el futuro cercano. Las grandes transacciones siguen siendo el rasgo distintivo de esta fase expansiva de las operaciones de M&A: en la primera mitad de 2025 se cerraron más de 100 operaciones superiores a 1000 millones de dólares.
Por el momento, los seguros transaccionales, clave en este tipo de operaciones, han mantenido precios bajos y condiciones favorables, pero eso podría empezar a cambiar. En lo que queda de 2025 es probable que se produzca una ligera presión al alza en las primas, ya que las aseguradoras llevan tiempo aguantando en niveles casi insostenibles. Así, las compañías de seguros se diferenciarán de la competencia a través de la velocidad y la eficacia en la respuesta, así como de soluciones más innovadoras. Además, la demanda de seguros fiscales y de riesgos contingentes se mantendrá alta, motivada por la complejidad regulatoria y la inestabilidad política.
Partiendo de este escenario, ¿qué esperar del futuro cercano? El último informe de WTW, Transactional Risk 360: Market intelligence, dynamics and claims, nos da las claves.
Fusiones y adquisiciones: el futuro cercano
El informe de WTW concluye que el volumen de colocaciones de riesgo transaccional seguirá aumentando en lo que queda de año y probablemente en 2026, si bien los equipos negociadores encontrarán problemas para desarrollar una estrategia de riesgo consistente debido a la incertidumbre geopolítica. Por ejemplo, ¿cómo se gestiona el riesgo en las decisiones de inversión en un contexto global en el que las políticas gubernamentales se formulan cada vez más por impulsos y mediante la aplicación de modificaciones a posteriori y no por los procesos de debate y acuerdo habituales?
Los suscriptores también responderán a este panorama incierto y volátil con un enfoque de gestión de riesgos que busque siempre el equilibrio entre el apetito de riesgo y el contexto presente. Así, es probable que en los próximos meses se observen fluctuaciones en el apetito de riesgo de las aseguradoras, que intentan adaptarse a este escenario inestable. Además, motivadas por estos desafíos y por otras preocupaciones como los niveles de exposición, es probable que las decisiones que tomen las aseguradoras sobre los riesgos que están dispuestas a asegurar sean más difíciles de predecir.
Por ahora, las aseguradoras y los equipos de negociación de las fusiones y las adquisiciones mantienen el optimismo, sobre todo, por la disponibilidad de capital. Sin embargo, las señales que llegan de ciertos mercados y, en particular, de Estados Unidos no son tan positivas. La retórica de algunos sectores del gobierno estadounidense en los últimos meses ha estado dirigida abiertamente a desalentar la inversión extranjera, por lo que existe la posibilidad de que tanto la inversión en Estados Unidos como la inversión de empresas estadounidenses en el extranjero se vean limitadas.
Además, la incertidumbre sobre los efectos que puedan tener las barreras económicas impuestas en el último año (como los aranceles) podría frenar el optimismo y desincentivar las nuevas operaciones de M&A. Aun así, de acuerdo con los expertos de WTW, los grandes compradores podrían mantener su actividad con el objetivo de proteger la integridad de sus servicios y productos, así como su participación en el mercado internacional. Esto podría conducir a adquisiciones o acuerdos complementarios en territorios que, en tiempos más ortodoxos, no habrían merecido consideración.



