El acceso a la jubilación es uno de los momentos vitales más importantes para un trabajador, no solo desde el punto de vista económico, sino también social, emocional y personal. La empresa juega un papel clave en preparar el camino para que esta transición sea lo más sencilla posible: puede ayudar a planificar el ahorro de sus empleados, fomentando también su educación financiera, y tiene los instrumentos necesarios para reforzar el bienestar de sus trabajadores ante una etapa clave de su vida.
Estas capacidades no solo convierten a la empresa en una aliada clave en la jubilación de sus empleados, sino que también le otorgan un papel fundamental en la búsqueda de alternativas para resolver los desafíos del sistema público de pensiones. Además, la propia organización obtiene beneficios importantes (a nivel fiscal y de talento) al implicarse en la planificación de la jubilación de sus trabajadores.
¿Cómo puede la empresa impulsar el ahorro de sus empleados?
Ante la situación del sistema público de pensiones, y la aprobación de la ley para el fomento de planes de pensiones de empleo, cada vez más organizaciones apuestan por ayudar a sus empleados a planificar el ahorro a largo plazo de cara a la jubilación. Las empresas cuentan con varias soluciones para ello:
- Planes de pensiones de empleo. Son instrumentos de ahorro colectivo promovidos de la empresa y están dirigidos a toda la plantilla. Sus características los convierten en una de las opciones más populares tanto para los empleados como para las empresas (sobre todo, tras la aprobación de la Ley 12/2022, de 30 de junio, de regulación para el impulso de planes de pensiones de empleo). Entre otras particularidades, tienen un límite de aportación anual de 10 000 euros entre empresa y empleado, aunque en algunos casos puede incrementarse. Aquí te contamos todos los detalles.
- Planes de previsión social empresarial. Son también instrumentos de ahorro colectivo disponibles para toda la plantilla, pero se instrumentalizan como un seguro en el que el tomador es la empresa y los asegurados, los empleados. Además, están menos regulados que los planes de pensiones de empleo.
- Seguros colectivos. Son soluciones flexibles que no tienen por qué ir destinadas a toda la plantilla, es decir, pueden estar disponibles solo para una parte de la plantilla. Además, no tienen límite de aportación.
- Retribución flexible. La retribución flexible permite a los empleados destinar parte de su salario bruto a gastos cotidianos. Dentro del amplio abanico de opciones que puede ofrecer la empresa, las aportaciones a un plan de pensiones son una de las más demandadas por los trabajadores. Si son a un instrumento colectivo como los planes de pensiones de empleo, se contabilizan dentro del límite de aportaciones.
La importancia de la educación financiera
De cara a la jubilación no solo es importante ahorrar, sino también entender cómo funcionan las inversiones y cómo se comporta el dinero a largo plazo. Las empresas juegan también un papel clave a la hora de fomentar una buena educación financiera entre sus empleados, que les permita tomar mejores decisiones en el presente y en el futuro y, como consecuencia, alcanzar una mayor estabilidad económica. Por eso, los programas de educación financiera tienen un rol cada vez más relevante en los planes de bienestar financiero de las empresas.


