A medida que aumenta la demanda de productos e inversiones sostenibles y las empresas anuncian públicamente su compromiso de cero emisiones netas, se intensifica el riesgo de ecoblanqueo, es decir, de transmitir una impresión falsa o proporcionar información engañosa sobre las credenciales medioambientales de un producto, servicio, fondo, divulgación o incluso de la propia empresa o entidad.
Los riesgos asociados con el ecoblanqueo son significativos y es muy fácil que las empresas se conviertan en el blanco de tales acusaciones inadvertidamente. Por ejemplo, hay que tener mucho cuidado al utilizar términos como «circular», «sostenible», «limpio», «ecológico», «100 % reciclable», «cero emisiones netas», así como al hacer afirmaciones comparativas o incluso utilizar imágenes sobre el medioambiente, dado que la empresa corre el riesgo de quedar expuesta a acusaciones de ecoblanqueo por cualquier declaración de este tipo.
Cualquier investigación sobre un presunto ecoblanqueo es costosa para la empresa y consume mucho tiempo. Además de tener que cooperar en las inspecciones, responder a preguntas y hacer frente a alteraciones y pérdidas de ingresos derivados de la posible incautación, por ejemplo, de documentación y registros, la empresa también podría enfrentarse a multas, acciones civiles o a la creación de un plan de compensación para los consumidores.
Aunque las sanciones varían según la jurisdicción, en el Reino Unido las reformas anunciadas este año concederán nuevas facultades a la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA, por sus siglas en inglés) para hacer frente a las empresas que infrinjan la legislación en materia de derechos de los consumidores, permitiéndole imponer multas de hasta el 10 % de la facturación global en caso de ecoblanqueo y otras infracciones contra la protección de los consumidores. Con ello, se aumentan aún más las facultades para imponer sanciones que ya tiene la CMA, que en la actualidad incluyen el enjuiciamiento penal, y se añaden las penas privativas de libertad para los directivos de las empresas.
Las aseguradoras y reaseguradoras analizan cada vez más no solo los riesgos potenciales de las acusaciones de ecoblanqueo en lo que respecta a los asegurados, sino hasta qué punto ellas también podrían verse involucradas en tales acusaciones con respecto a sus propios compromisos de cero emisiones netas.
Este artículo examina cómo se enfoca el ecoblanqueo en las distintas jurisdicciones, qué sectores están bajo la lupa y qué medidas puede tomar usted para proteger su empresa.
¿Cómo se gestionan las acusaciones de ecoblanqueo en las distintas jurisdicciones?
El ecoblanqueo o greenwashing es una preocupación mundial y por eso las diferentes jurisdicciones están adoptando enfoques similares, pero no idénticos, para combatir este desafío. Mientras la Directiva de la UE sobre alegaciones ecológicas introduce nuevos criterios para impedir que las empresas hagan afirmaciones engañosas sobre los méritos medioambientales de sus productos y servicios, Francia ha establecido sus propias sanciones penales y civiles para frenar el ecoblanqueo.
Asimismo, Francia ha prohibido publicitar combustibles fósiles (con ciertas salvedades) y otros sectores tienen prohibido utilizar determinadas expresiones, como «biodegradable» y «respetuoso con el medio ambiente». Además, afirmar que un producto o servicio es «neutro en emisiones de carbono» o similar exige que la empresa haga pública información específica que respalde la afirmación o, de lo contrario, se enfrentará a una multa.
En el Reino Unido, además de la normativa de protección de los consumidores y las directrices de la CMA sobre alegaciones medioambientales, la Autoridad de los Estándares para la Publicidad (ASA, por sus siglas en inglés) ha publicado una serie de directrices sobre alegaciones medioambientales engañosas y responsabilidad social, mientras que la Autoridad de Conducta Financiera (FCA, por sus siglas en inglés) ha propuesto un paquete de medidas que incluye etiquetas de sostenibilidad de los productos de inversión y restricciones sobre el uso que las entidades pueden hacer de términos como «ESG», «verde» y «sostenible».
¿Qué sectores corren el riesgo de ser acusados de ecoblanqueo?
Las acusaciones por presunto ecoblanqueo pueden afectar a un amplio abanico de sectores. Solo este año hemos observado lo siguiente:
- Una demanda colectiva centrada en el etiquetado y la publicidad de las cápsulas monodosis de café como «reciclables»
- La ASA toma medidas contra el presunto ecoblanqueo en la publicidad de varias empresas
- Una compañía aérea demandada por una campaña publicitaria
- Los gestores de activos se enfrentan a una investigación por hacer afirmaciones engañosas sobre los fondos climáticos ESG.
Las entidades reguladoras han sido transparentes en los sectores más vigilados. A principios de 2023, la CMA anunció que revisaría la exactitud de las declaraciones ecológicas en el sector de los bienes de consumo de rotación rápida (FMCG), mientras que la industria de la moda también ha sido objeto de escrutinio en varias jurisdicciones; a principios de 2023, la CMA abrió investigaciones sobre tres marcas de moda.


