El Reglamento sobre el producto paneuropeo de pensiones individuales (PEPP), adoptado en 2019, acaba de entrar en vigor. Esto quiere decir que las entidades financieras ya pueden ofrecer estos planes de pensiones paneuropeos, un elemento fundamental dentro de la estrategia de la Comisión Europea para reforzar la unión de los mercados de capitales.
“Gracias a este nuevo marco para un producto paneuropeo de pensiones individuales (PEPP), las personas tendrán más posibilidades de elección a la hora de ahorrar para su jubilación, al tiempo que gozarán de una sólida protección como consumidores”, señaló Mairead McGuinness, comisaria de Servicios Financieros, en la presentación de este nuevo producto, que funcionará como complemento de los sistemas de pensiones públicos y profesionales y de los planes de pensiones privados nacionales.
Pero, ¿en qué consisten y qué suponen exactamente los planes paneuropeos de pensiones individuales o PEPP?
El Producto Paneuropeo de Pensiones Personales es “un plan de pensiones personales voluntario que ofrece a los ciudadanos de la Unión Europa una nueva opción para ahorrar de cara a la jubilación”, de acuerdo con la definición de la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (EIOPA, por sus siglas en inglés). Este tipo de planes PEPP funcionará siempre de forma complementaria a los regímenes de pensiones nacionales existentes.
Los planes de pensiones paneuropeos ofrecen beneficios similares a otros productos de pensiones individuales, pero facilitan que los trabajadores se lleven sus ahorros consigo si se desplazan entre diferentes estados de la UE. Esto implica que, si bien cualquier trabajador (autónomo o asalariado) puede ahorrar a través de estos instrumentos, los PEPP son especialmente atractivos para los ciudadanos que se trasladen a trabajar a diferentes países de la UE, así como para los trabajadores por cuenta propia que no participen de otros sistemas de pensiones.
Los PEPP son productos estandarizados y regulados dentro de la UE y, como tal, solo pueden ser vendidos o distribuidos a través de empresas financieras autorizadas. Estas pueden ser entidades de crédito, compañías aseguradoras, instituciones de previsión social autorizadas para vender productos de pensiones individuales, compañías y sociedades de inversión o gestores de fondos alternativos.
Este tipo de productos, similares en muchos aspectos a otros planes de pensiones, tienen una serie de características clave:
Los proveedores de los planes de pensiones paneuropeos podrán ofrecer a sus clientes hasta seis opciones de inversión diferentes, aunque una de ellas debe siempre ser el llamado plan básico. Este es sencillo, asequible y seguro, ofrece igualdad de condiciones entre los proveedores, sus costes están limitados y tiene como objetivo preservar el capital de los ahorradores hasta la jubilación.
Los planes de pensiones paneuropeos tienen dos grandes objetivos, según la Comisión Europea. Buscan abordar los desafíos demográficos y cerrar la brecha de las pensiones mediante el fomento del ahorro y pretenden canalizar más ahorros hacia inversiones a largo plazo para aumentar la liquidez y la eficiencia de los mercados de capital. De acuerdo con la Comisión, los PEPP tienen beneficios tanto para los ahorradores como para los proveedores del producto. Las ventajas principales para los suscriptores del plan son:
Por su parte, los promotores de los planes de pensiones paneuropeos se benefician de un mercado único de pensiones personales y de facilidades para distribuir estos productos entre diferentes países. Así, las aseguradoras podrán expandir sus actividades hacia una distribución de productos transfronterizos. Mientras, el resto de actores en el mercado disfrutarán de nuevas oportunidades comerciales y el acceso a nuevos mercados.
A todos los efectos, un ahorrador que contrate un PEPP recibirá el mismo trato fiscal en su país de residencia que los ahorradores que contraten un plan de pensiones nacional. Es decir, los posibles incentivos fiscales o reglas específicas de impuestos que puedan existir en ese país se aplicarán, sea cual sea el producto escogido, mientras la persona mantenga la residencia allí. Aun así, es probable que a largo plazo las normas fiscales de los estados miembros sobre los productos de pensiones personales se vayan armonizando.
En definitiva, los planes de pensiones paneuropeos son productos similares a otros productos de pensiones individuales, pero especialmente ideados para reforzar la movilidad de los trabajadores y avanzar en la integración de los mercados financieros y de capitales de la Unión Europea. Desde ahora, serán un producto más en la cartera de aseguradoras y otros proveedores.